sábado, 26 de septiembre de 2009

Veinte


Se forma la humedad en las tinajas, el suave resplandor
donde los frutos crujen y Dios calla en el aire.
Odre tu cuerpo,
bajo la luz ardiente que gotea sobre el amor desnudo,
ya sin misericordia, abiertamente herido.
Todo lo que se extingue con la tropa.
La migración.
La sed.
La suave edad en las cucharas cae
como el rocío ensucia el dormitorio.
Todo lo que se extingue por las llagas
y en el amor o en la tragedia
donde los animales retardan su andadura.

De "La luz de los metales"