jueves, 25 de agosto de 2011

viernes, 12 de agosto de 2011

Imagen del vacío

Oigo cantar un pájaro
al frente de este buque hundido.
Arden inescrutables las ausencias
como una casa oscura,
como una enferma casa,
como un futuro lleno de lombrices
donde la orilla cae.
Bajo los labios,
la sangre gota a gota duele,
por los niños dormidos
y por los perros que siguieron
al hado de la noche.
Ya caminé este sitio un día.
El parque tiene sed,
su origen está lleno de fragmentos
cuando la luz despunta.
Hay árboles dejados como muertos,
errados pasajeros de la sombra
y pueblos que estremecen
la historia de sus cruces.
Todos los días callan
mientras me nombro en los espejos.
Hay que escarbar la tierra.
Hay que morder las horas que se duermen.
Hay que acercar los dedos a la noche
y hundirse en el silencio
que envuelven los cuchillos
donde la espera agota.